Y por eso rompimos (Handler + Kalman)
Título: Y por eso rompimos
Autor: Daniel Handler + Maira Kalman
Editorial: Alfaguara
Y por eso rompimos es mi tercera lectura de este año y también es mi tercera lectura luego de casi un año entero sin leer. Y ahora más que nunca creo en la
teoría de que los libros llegan en el momento en que tienen que llegar.
El libro
en sí narra los objetos que Min le devuelve a Ed luego de que rompieran y le
explica porqué lo hacen, un argumento narrativo interesante al que se le suman
las bellas ilustraciones de Maira Kalman.
Minerva parte el libro con el corazón en la mano, literalmente en
la mano, tiene una caja con las cosas del hombre que ella amó, pero mientras
más nos cuenta de su relación, más podemos apreciar el crecimiento que tiene gracias a esta. No es un
secreto cómo termina el libro, por lo que desde un primer momento podemos ver
que el libro narra el pasado con comentarios de la Min del presente,
como si estas “Mins” estuvieran confrontándose.
Lo
más valioso que rescato es el hecho de que ella reconoce sus errores, claramente no de
inmediato, pero está dispuesta a enmendarlos, está consciente de lo que fue, y sabe que no quiere volver
a ser así. Podría decirse que de alguna manera se juzga a ella misma, que es muy crítica sobre sus acciones, y la verdad es que yo me atrevería a decir que está más decepcionada que otra cosa, y sin duda es lo que más le duele.
Para qué
hablar de Ed Slaterton (tuve que buscar su nombre en el libro porque ni
siquiera recordaba cómo se escribía, y espero que Min también lo olvide), es un
personaje bien construido, que da atisbos a lo largo del escrito de una
influencia de Min sobre él, y aquí es donde entra el conflicto, ya que tenemos estas
múltiples facetas de Ed, desde la que consigue frutillas en Noviembre como la
que vemos ya casi al final del libro, que pareciese como que pelean la una con
la otra, o que una pone entre paréntesis a la otra por un tiempo determinado y
aquí es el punto donde me pregunto: ¿qué tanto le importaba Minerva realmente? O
quizá lo más importante, ¿qué fue lo que pasó, qué se le pasaba por la cabeza?
Sólo sé
que cuando a Min le rompieron el corazón fue como si hubiesen roto el mio
también, y eso nunca se lo perdonaré.
Lo único
que queda por decir que esta lectura fue una experiencia muy significativa para
mí y que las cafeterías no serán lo mismo de antes, ahora también pensaré que diría Min
de mi elección de Milo diaria por sobre un café con leche y tres de azúcar.-

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