Wrap up: Enero - Febrero 2020



Este año me propuse superar mi número de lecturas del año pasado, lo que no fue muy difícil la verdad. Hoy, sábado 29 de Febrero, puedo decir que me falta solo 1 libro para romper mi mala racha lectora (aunque entre mis amigos se ha instalado la discusión sobre si las novelas gráficas son consideradas como una lectura válida, ¿lo son? ¿no lo son? ¿qué dicen?, yo digo que si, y pienso que son una muy buena ayuda para salir del bloqueo lector), había pensado hacer un repaso mes a mes, sin embargo no fue posible, así que aquí estoy, haciendo un wrap up (???) de los libros que he leído en estos primeros meses del año: 


1)  Héroes Lectores – Serge Bomaire

Este libro me parece particularmente importante para personas (como yo) que se relacionan de alguna manera con la educación. Bomaire, un psicopedagogo y profesor francés, nos plantea cómo la literatura se convierte en el arma contra el miedo de estudiantes en contextos de gran precariedad. Hablando sobre el boicot a las emociones, la fobia al tiempo suspendido y las inquietudes que parasitan a los jóvenes, Héroes lectores se vuelve una lectura imprescindible, tanto por el contexto actual del país como por los desafíos históricos de la educación.-

2) Un bollito feliz – Sarah Andersen

Aquí es donde empieza la discusión. La verdad es que Un bollito feliz si es un conjunto de ilustraciones de Andersen, en la cual repasa, de forma muy humorística, la adultez, abordando temas que van desde el significado de las amistades hasta la soledad y la ansiedad. 

Esta novela gráfica me sorprendió y la disfruté mucho, a pesar de que no sea una lectura muy densa, su contenido es sumamente valioso.-

3) Uno siempre cambia al amor de su vida (por otro amor o por otra vida) – Amalia Andrade

Uffffff que buena lectura. 

Aquí va un pequeño contexto: Llevo un par de meses con el corazón roto (ya mucho mejor y más tranquilo, gracias por preguntar), y dado a esto es que me abrí al bello mundo de los libros de auto-ayuda (yo en 2015 pensaba que este tipo de lecturas era una pérdida de tiempo, obviamente no sabía lo que me esperaba). 

Uno siempre cambia al amor de su vida se presenta a sí mismo como un kit interactivo de primeros auxilios, Andrade nos entrega un espacio seguro donde podemos abrir nuestro corazón y llorar con tranquilidad. Creo que uno de los puntos más importantes de este libro es que en ningún momento se minimizan los sentimientos o  se produce la sensación de culpabilidad respecto a estos, la autora entiende lo importante que es expresarlos, y ahí viene la parte interactiva. 

Desde una playlist hasta algunas recetas, Amalia Andrade nos entrega la seguridad que necesitábamos, convirtiéndose en nuestra más leal confidente y la verdad es que no puedo esperar a leer más de ella.-

4) Todo lo que fuimos – Alberto Villarreal 

La sorpresa del mes.

Sigo a Alberto hace un par de años ya y esta es la primera vez que tengo la oportunidad de leer algo de su autoría. En Todo lo que fuimos, conocemos la historia de una relación, desde su inicio hasta su fin. Mediante cartas y frases a plana completa, Alberto logra traspasarnos todo su dolor, sus inquietudes y todas esas esperanzas que sigue albergando en su corazón.

Sin duda, creo que una de las mejores formas de describir el libro es citando al mismo , “siento por tan poco, pero siento tanto”. 

Con frases desgarradoras, tales como “ya no recuerdo qué partes de mi cuerpo me siguen perteneciendo”, Alberto logra crear un ambiente de desesperación y empatía. 

Estoy agradecida de haber podido leerlo, es una lectura que difícilmente podré olvidar y la recomendaré cada vez que se de la ocasión (o crearé la ocasión si es necesario, es realmente bueno, léanlo, por favor).-

Y, finalmente 5) Para mi otro amor – Varios autores 

Febrero tenía que terminar con una buena lectura.

Para mi otro amor es una antología de cinco relatos. En este libro, Angie Figueroa, Margarita Huenuil, Lorena Miki, David Montoya y Stephanie Veas nos presentan sus visiones del amor, siendo cada una de ellas, muy diferente entre sí, lo que hace que cada historia resalte y sea memorable. 

Personalmente, mis dos favoritas fueron Recuerdos de una vida y Menú del día, de Angie Figueroa y Stephanie Veas respectivamente. Recuerdos de una vida es muy profundo y difícil de abordar sin sentirse vulnerable, es una escritura honesta, muy necesaria en estos días; Menú del día me pareció conmovedor y tuvo mi detonante emocional favoritos, abuelitos.

Quisiera profundizar más en los relatos, pero sinceramente creo que mataría un poco la magia. Estas historias, cada una valiente como solo pueden ser ellas mismas, las hace excepcionales.

¡Así terminan las lecturas de los dos primeros meses del año!

Estoy muy contenta con estar saliendo de mi bloqueo lector, y también estoy emocionada por las lecturas que se vienen en Marzo, en @marginaliaclubdelectura vamos a estar leyendo Los hombres me explican cosas de Rebecca Solnit, en @unclubpropio se leerá La guerra no tiene rostro de mujer de Svetlana Alexiévich y a modo personal, planeo leer sí o sí, Trazos de Fernanda Frick. 

Esas son mis actualizaciones del caso, espero que participen en la lectura conjunta del Club Propio y que Marzo esté lleno de buenas lecturas para ustedes.-
@Mindragora 

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